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Dificultades financieras en el tambo y estrategias para enfrentarlas

14/07/2017
Por Ing. Agr. MBA Javier Ciliuti
Asesor privado

El sector lechero continúa con dificultades financieras, problemas que se arrastran de períodos anteriores, pero también necesidades funcionales inherentes a la actividad. Para clarificar dichas necesidades financieras, queremos identificar los posibles orígenes y a partir de eso definir las diferentes estrategias que las empresas pueden utilizar de forma de encontrar un rumbo.

En primer término, queda claro que el sector lechero pasó por un período de un año y medio con pérdidas reales de dinero lo que conlleva a buscar fuentes financieras de terceros para aportar a la empresa y solventar esa pérdida. Este tipo de soluciones normalmente son de corto plazo y es por ello que este año tienen que ser devueltos los fondos y compiten con otras necesidades de inversión.

En segundo lugar se encuentran las necesidades de inversión en activos (maquinaria o infraestructura), los cuales permiten mejoras en eficiencia de los procesos. Ya sea la ampliación de la sala de ordeñe o la compra de una sembradora con mayor ancho operativo, entre otras. Dichas inversiones -aunque tal vez puedan esperar para otro período- algunas fueron realizadas justo antes de las caída de los precios y se trasladan los pagos a este momento.

Por último se encuentra el capital de trabajo que es uno de los conceptos financieros más difíciles de entender por el productor. Es el fondo económico que utiliza la empresa para seguir reinvirtiendo y logrando utilidades para así mantener la operación corriente del negocio. Una empresa para lograr seguir en la marcha de su negocio, necesita de recursos para cubrir insumos, materias prima, pago de mano de obra, pago de gastos de operación etc. Este capital debe estar disponible a corto plazo para cubrir las necesidades de la empresa a tiempo.

La mayoría de las empresas no pueden financiar el ciclo de trabajo (días ocurridos desde que se producen los gastos, hasta que se cobra la producción) solo con financiamiento de cuentas por pagar (proveedores). Este déficit es normalmente cubierto por los beneficios netos generados internamente o externamente por los fondos tomados en préstamo o por una combinación de ambos. La mayoría de las empresas necesitan a corto plazo fondos externos para capital de trabajo en algún momento de sus operaciones.

Dependiendo del tipo de negocio, se puede tener necesidad de financiamiento de capital de trabajo coyuntural y/o estructural. El capital de trabajo coyuntural responde al requerimiento temporal de efectivo para la compra de materias primas, insumos, mano de obra o servicios, producto de la estacionalidad de la producción (elaboración de reservas y siembra de pasturas). El plazo de pago de éste tipo de financiamiento debe ser acorde con el ciclo de negocio. Por ejemplo, en el caso de las reservas forrajeras, su pago no debería exceder los 12 meses, ya que se debe tener el recupero antes del próximo período de elaboración.

 El capital de trabajo estructural se trata del financiamiento del capital de trabajo neto (activo corriente – pasivo corriente); es decir, el activo corriente (por ejemplo: cultivos en proceso, recría de vaquillonas y cuentas por cobrar comerciales). Por ser una necesidad estructural (a menos que se contraiga el negocio), su financiamiento no debería ser de corto plazo. Sin embargo, no existe en plaza esta consideración, por lo que los préstamos ofrecidos son de corto plazo, provocando de esta manera un desajuste con el sistema de producción de los tambos.

Para poder encontrar estrategias de mejora de una situación financiera compleja, debemos pasar por el análisis de la estructura del pasivo y cuáles fueron sus orígenes. Una vez que se posee conocimiento de dicha estructura, es el momento de ver todas las alternativas de financiamiento para luego comenzar con la elección de alguna de ellas y/o una combinación. A continuación detallamos las alternativas.

Proveedores

Esta fuente de financiamiento es la más común y la que frecuentemente se utiliza. Se genera mediante la adquisición o compra de bienes o servicios que la empresa utiliza en su operación a corto plazo. No tienen un costo explícito. Su obtención es relativamente fácil, y se otorga fundamentalmente con base en la confianza y previo a un trámite de crédito simple y sencillo, ante el proveedor de los bienes y servicios.

Préstamo del banco

Se produce a través de solicitudes de empresas operativas con historial y se gestiona según las necesidades financieras y monto. Para una solicitud de capital de trabajo se concede financiamiento de corto plazo y sólo se realiza a largo plazo en caso de ser una inversión en un activo fijo. Para generar la operación será importante demostrar la capacidad de pago y ofrecer garantías como fuente de seguridad. Si una empresa tiene un historial de buen crédito y un crecimiento de los ingresos, un banco es probable que esté dispuesto a otorgarle un préstamo para ayudar a la empresa a seguir creciendo.

La factorización

La factorización convierte las cuentas por cobrar o las facturas en dinero en efectivo. Las compañías que ofrecen servicios de factorización prestan dinero frente a las facturas que sirven como garantía o compran las facturas de la empresa, convirtiendo las promesas de futuros ingresos en capital de trabajo inmediato. Se encuentra poco difundido en el sector.

Bonos

También llamado obligaciones negociables, los bonos son préstamos que los inversores privados hacen a una empresa. A diferencia de un banco, los inversores no pueden establecer los términos de la nota, como el rendimiento, con la empresa. El inversionista compra o no compra un bono con los términos que la empresa ofrece. Sin embargo, los compradores de bonos tienen la flexibilidad para negociar los bonos en un mercado abierto, al igual que lo hacen al comerciar las acciones de una empresa. El ejemplo más cercano es Conahorro de Conaprole.

Acciones

Los inversores pueden comprar una parte de la propiedad o las acciones de una empresa. A diferencia de un préstamo, al inversor no se le promete ninguna tasa predecible de retorno sobre la inversión. En cambio, el dueño de la acción está especulando que el valor de la compañía aumentará, lo cual aumenta el valor de la inversión en las acciones también. La empresa puede recibir fondos para su venta de acciones y utilizarlo como capital de trabajo.

Fuente: lecheriauy.com

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