Novedades y Tendencias
Empresas & Productos
Lácteos & Salud

Argentina: Repensar la lechería desde la restauración de la confianza

11/08/2017

Productores y dirigentes tamberos; industriales, funcionarios, técnicos y profesionales participaron ayer de la Primera Jornada de la Cadena Láctea Argentina, con el objetivo puesto en «poner a disposición de todos información de primer nivel que nos facilite la toma de decisiones», según la definición del Ing. Miguel Taverna, referente de Lechería del INTA. El encuentro se concretó en la sede de la Experimental Rafaela y resultó notablemente exitosa, no sólo por la calidad de la información que pudieron compartir los asistentes, sino también por la relevancia de los asistentes. Estuvieron desde subsecretario de Lechería de la Nación, Alejandro Sanmartino hasta algunos de los principales directivos de las industrias lácteas de la región, pasando por dirigentes de entidades de la producción, como el titular de MEPROLSAFE, Fernando Córdoba; o el presidente de la Sociedad Rural de Rafaela -una de las convocantes al encuentro- Pedro Rostagno, así como representantes de áreas técnicas del Ministerio de la Producción de Santa Fe; del Ministerio de Agroindustria de la Nación; de la FUNPEL (Fundación para el Desarrollo de la Cadena Láctea Argentina); del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) y del Instituto Argentino de Profesores Universitarios en Costos (IAPUCo), además de directivos de empresas proveedoras del sector lechero.

El lema convocante "Repensando una cadena láctea más competitiva. ¿Quién gana y quién pierde en la cadena láctea argentina?". Ya en la presentación formal, el Ing. Taverna se aencargó de aclarar que el lema de la convocatoria "es un gancho y una provocación para todos nos juntemos: nuestra visión es absolutamente contraria, porque claramente queremos mostrar que cuando le va mal a un eslabón de la cadena le va mal a todos. Nuestra visión es una visión de cadena, donde todos los eslabones tienen que ganar, porque es el objetivo".

 

Problemas de competitividad

 

El primer disertante fue Jorge Giraudo, director del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina. Giraudo describió algunos de los datos que el OCLA considera fundamentales para analizar el presente de la lechería argentina y uno de sus principales problemas: la falta de competitividad. En 2016 se produjeron 9.895 millones de litros, que se procesaron en 1050 establecimientos elaboradores, en los que trabajan 35.870 empleados. Según esos números, la productividad media de la industria argentina es de 766 litros por día por trabajador, lo cual contrasta con los datos de otros países competidores de Argentina, como Australia y Nueva Zelanda, donde la productividad de la industria es de 4 mil litros por trabajador por día.

"Es una relación de entre 5 y 6 a 1 en la competitividad de aquellos países respecto al nuestro. No decimos (desde el OCLA) que es lo que está mal: decimos que hay esta realidad en la productividad del sector industrial y que esto afecta a la competitividad de la lechería argentina en los mercados del mundo", dijo Giraudo.


Además, el director del OCLA advirtió sobre algunas publicaciones que "preocupan porque hay una publicación que habla de una caída del 14,5% en la producción primaria en lo que va del 2017. Hemos caído un 12,5% en 2016. Si fuera real lo que dice esa publicación, no tendríamos leche para el consumo doméstico. Y un dato que tenemos es que no está faltando leche en el mercado interno. Por eso apelamos a que la información sea tratada con responsabilidad, porque cuando un sector trata de tirar agua para su molino, lo haga con precaución".


Sobre el consumo interno, Giraudo estimó que hubo una caída del 6% en 2016 y aunque no hay datos oficiales, también se preveía, según datos de las empresas grandes, que habría una caída similar en 2017. Sin embargo, las verificaciones del OCLA indica que el consumo "no cayó, se mantiene estable, porque lo que sucedió es que creció la participación de las pymes lácteas, que captaron ese 6% que dejaron de vender las empresas grandes".  También desestimó que se haya derrumbado el consumo de leche fluida, que habría pasado de 45 litros a 40 litros anuales por habitante. Según Giraudo, lo que sucedió en realidad fue que aumentó el consumo de leche en polvo: por una cuestión de precios, "la gente elige más echarle agua a la leche en polvo que comprar leche fluida", aseguró.


En cambio, el director del OCLA admitió que "han caído fuertemente las exportaciones. En el mes de mayo de este año hemos exportado solamente 12 mil toneladas de lácteos y ese es el nivel más bajo en los últimos diez años. Esto no es porque falte leche para exportar, sino que no estamos siendo competitivos. Hoy estamos en 3.200 dólares la tonelada de leche en polvo, que para la mayoría de los países exportadores es un precio razonable. El problema que tiene Argentina es que la exportación nos cuesta 800 dólares por tonelada, con lo cual se trasunta en pagar un precio al productor que está por debajo de los cinco pesos. Por eso se prioriza la venta en el mercado doméstico y no se exporta en la medida de lo que podría exportarse".


Siempre en el análisis del especialista, hay dos factores clave que influyen. Uno es la falta de productividad de la industria, y la otra es el valor del tipo de cambio. "Argentina tiene un gran problema y es que devaluación significa inflación", advirtió.
Luego de la presentación de Giraudo también hubo una disertación de profesionales del IAPUCo y del INTA, así como debate en talleres y exposición de conclusiones.


Fuente: www.diariocastellanos.net

Banner Apymel