Novedades y Tendencias
Empresas & Productos
Lácteos & Salud

Argentina: La tragedia de las inundaciones

05/10/2017

GR. Los datos que recibimos permanentemente desde la provincia de Buenos Aires son alarmantes. El agua se ha quedado en miles de hectáreas productivas, con severas afectaciones a las distintas disciplinas. Entre ellos, como ocurre habitualmente, los tambos son los más perjudicados por las cuestiones logísticas, además del estrés que genera en los animales cada inundación.

Aprovechando su nueva visita a nuestra ciudad en oportunidad de realizarse la edición 2017 de Mercoláctea dialogamos con Juan José Linari, director de Producción Láctea del Ministerio de Agroindustria de Buenos Aires, que conduce Leonardo Sarquis.

"Este año nos ha tocado a nosotros, aunque ya había algunas zonas de la provincia de Buenos Aires con afectación compleja el año pasado, sobre todo en el noroeste. Recordemos que el distrito de Villegas tiene conflictos ya desde 2016 y ha sufrido una serie de episodios recurrentes que hacen que en el caso nuestro, la lechería, muchos productores se hayan visto obligados a cerrar sus establecimientos. Algunos esperemos que en forma temporaria, porque entre otras cosas se perdió la posibilidad de acceder al tambo para sacar la producción y para ingresar los insumos", comenzó analizando Linari.

-¿Tienen medida la afectación a los tambos?
-De los 2600 tambos que tenemos unos 1100 ubicados en distritos con algún nivel de afectación en términos hídricos. Esto no quiere decir que todos esos tambos estén en emergencia ni mucho menos, pero sí que la zona geográfica afectada se ha incrementado lamentablemente en los últimos meses. Se han agregado distritos como Guaminí, Bolívar y otros que están pasando momentos muy complicados y que han perdido la posibilidad de sacar la leche por el corte de caminos que se ha producido.

-¿Cuáles son las medidas que vienen implementando desde el Gobierno?
-La decisión de la gobernadora María Eugenia Vidal y del Ministro Sarquís es por un lado estar presentes en forma permanente en cada uno de estos distritos, trabajando codo a codo con los gobiernos municipales. Trabajo que tiene que ver con aporte de equipos, de recursos económicos por parte del gobierno provincial y nacional y un refuerzo de la política crediticia, que nosotros podemos concertar con nuestro banco de la Provincia de Buenos Aires, que forma parte de nuestro equipo de trabajo. Esto nos ha permitido por ejemplo poner a disposición de todos los productores, tamberos y no tamberos, que tengan certificado individual de emergencia extendido por las autoridades, acceder a una línea de crédito al 9% anual, a 4 años de plazo y con 2 años de gracia para empezar a devolver el capital.

-¿De qué montos son dichas herramientas financieras?
-Se puede hablar de créditos de hasta $ 1.500.000 por productor, según los casos. Es una línea muy demandada y está concebida especialmente para los productores en emergencia. Además hay una serie de mecanismos de refinanciación en el banco Provincia. El Consejo Federal de Inversiones también tiene una línea de créditos a tasa cero para los productores que están en situación de emergencia o desastre. Hay toda una artillería de instrumentos que hemos podido desarrollar y que contribuyen a paliar la situación. Es un trabajo que va a llevar meses recuperar toda la infraestructura vial, esperemos que el tiempo nos acompañe.

-Evidentemente las consecuencias son difíciles de calcular, fundamentalmente en medio de la crisis.
-El golpe para los productores, como ha sido en la cuenca central el año pasado, como se puede imaginar. Desde producción parcial en algunos casos hasta cierre de tambos en el extremo, con las consecuencias del caso. Gente que ha tenido que dejar su campo e irse a vivir al pueblo, la familia rural que sufre todo tipo de inconvenientes, la economía de las localidades afectadas ha perdido ingresos el comercio, profesionales. Todas las consecuencias tristes de este fenómeno.

-¿Existe la posibilidad de encontrar soluciones a mediano plazo?
-Lo importante es que hoy la provincia tiene un plan de trabajo, que yo dividiría en dos partes. Hay más de 50 obras en este momento que tienen que ver con la emergencia climática. En todos los partidos afectados está presente el Gobierno provincial junto con los municipios, haciendo lo que se puede para facilitar el drenaje del agua y recuperar los caminos. Lo más estructural es que se está poniendo en marcha la cuarta etapa del plan maestro del Salado, una etapa clave. Tiene una extensión de más de 200 km entre Bragado – Las Flores, con obras complementarias. Un plan que tiene 7 etapas para concretarse y que viene muy demorado, pero que es el proyecto que va a permitir recuperar muchos cientos de miles de hectáreas para la producción y que la gobernadora ha puesto como prioridad.

-¿Cuál ha sido la caída de la producción?
Tenemos un seguimiento mensual con una muestra de empresas que nos indica que en los primeros 7 meses de este año, en la provincia de Buenos Aires disminuyó entre el 7% y el 8% su producción con respecto al año pasado. Obviamente los grandes números muchas veces esconden realidades que son más dramáticas, si uno fuera por ejemplo al distrito Villegas solamente, uno de los más importantes en cantidad de tambos, tenía casi 140 tambos antes del problema del agua y probablemente hayan cerrado unos 40. Allí la caída de producción obviamente es mucho más grande. Es muy cierto que hay una mejora en la actividad lechera desde el punto de vista económico, tanto por lo que mejoró el precio desde que comenzó esta gestión de gobierno. De $ 2,70 que era el precio en la provincia de Buenos Aires a $ 5,70 que cerró la estadística de agosto, hay un 110% de recuperación, reconociendo que el punto de inicio era un precio indefendible por lo bajo. Vemos una foto que tiene dos partes: el productor que no fue afectado por inundaciones está claramente mejor que hace un año, recuperándose de la crisis económica que golpeó tan duro, saliendo de un endeudamiento bancario y comercial que generó esa crisis y ya pensando más en el futuro. En la que más hay que estar presente es en la realidad del productor que ha sido afectado por la emergencia hídrica. Ahí no hay precio que alcance cuando uno ha perdido la mitad de la producción.

-Finalmente, y ante un panorama tan complicado, ¿cuál es la tarea más urgente para apuntalar al sector?
-Hay una tarea a largo plazo que es recuperar la infraestructura vial, rutas de tránsito importante, que eso se está haciendo. Pero darle sostenibilidad a la situación de los caminos de tierra, pensando que no hay producción de leche viable ni competitiva a largo plazo si no hay caminos. La prioridad hoy es encarar ese problema, porque sabemos que el futuro de la lechería tiene que ver con tener una infraestructura adecuada, que además incida sobre un aspecto social que no es menor, que es mantener a la familia arraigada en el campo, permitirle a los hijos ir y venir a la escuela y sobre todo que los jóvenes, hijos de productores o profesionales, vean que existe un futuro en la lechería al cual vale la pena apostar. Y que haya un proyecto de vida lechero que seduzca a las nuevas generaciones para que esto no sea visto como un castigo, como muchas veces se dice.

www.diariocastellanos.net

Banner Apymel