Novedades y Tendencias
Empresas & Productos
Lácteos & Salud

Argentina: Mastellone sale a cazar U$S 500 M

05/01/2018

A las firmas energéticas, bancos y del rubro de las telecomunicaciones se le suman las financieras de las automotrices y las ligadas al consumo masivo. ¿Cuánto pedirá cada una?
En un mundo en el que parece que sobran los dólares, son cada vez más las empresas que salen a los mercados en busca de fondos.

Lo hacen para ampliar sus planes de inversión, reestructurar deuda o financiar el capital de trabajo, tras el fuerte crecimiento del consumo.

Para sacar rédito del mejor ánimo que despierta el país entre inversores internacionales, en los últimos meses un importante grupo de compañías argentinas, de casi todos los sectores, anunció la emisión de Obligaciones Negociables (ON).

Desde grandes petroleras y firmas gasíferas -como YPF, Pan American o Transportadora de Gas del Sur-, pasando por las financieras de la mayoría de las automotrices, empresas ligadas al consumo masivo hasta más de media docena de bancos, todas emprendieron ese camino.

En total, se trata de planes o prospectos para emitir deuda por una suma exorbitante: $173.000 millones (unos u$s9.300 millones).

A modo comparativo, esa cantidad explica el 50,7% del financiamiento obtenido en el mercado bursátil en más de quince años (de 2001 a 2017), según datos del Instituto Argentino del Mercado de Capitales.

A las ON le siguen los fideicomisos financieros (38%), emisión de acciones (6%), y cheques de pago diferido (4,6%). El 0,4% restante corresponde a fondos comunes de inversión cerrados y pagarés bursátiles.

De la mano de la fusión

El mayor plan de emisión de ON entre octubre y diciembre ha sido el anunciado por Telecom Argentina.

En el marco de su proceso de fusión con Cablevisión, dio a conocer el lanzamiento de nuevas series de un programa por u$s3.000 millones o $55.000 millones para los próximos años.

Su objetivo es claro: financiar su plan de infraestructura y expansión en el mercado local de las telecomunicaciones hasta el 2020 y así competir en el negocio del cuádruple play.

La decisión de buscar fondos en el mercado, local e internacional, surgió de la reunión del directorio de Telecom Argentina que tuvo lugar el 30 de noviembre y de la que participaron el CEO del Grupo, Carlos Moltini, el CFO, Gabriel Pablo Blasi, y el presidente del directorio, Mariano Ibañez.

La compañía, controlada por el fondo Fintech, está llevando a cabo un fuerte proceso de desembolsos por unos $40.000 millones hasta el 2019.

Entre enero y diciembre de 2017 canalizó en sus proyectos unos $13.000 millones. Los restantes $27.000 millones serán distribuidos en los próximos dos años.

YPF es la segunda en cuanto al total de fondos requeridos. Necesita “caja” para sostener su pasivo y potenciar sus planes en Vaca Muerta y, para ello, se apresta a colocar más de $27.000 millones.

Lo hará a partir de dos bonos por hasta u$s1.500 millones que le servirán para reprogramar sus vencimientos de deuda. La petrolera buscará recomprar esos títulos para luego canjearlos por una nueva emisión a más largo plazo y menor tasa.

Los bancos, también en punta
Luego de Telecom e YPF, y cerrando el podio de las que más dinero saldrán a conseguir, aparece un banco: el BBVA Francés, que planea emisiones por $14.000 millones (o u$s750 millones).

Esa suma está incluida en el prospecto correspondiente al Programa Global por hasta u$s750 millones, por el cual está habilitada a emitir ON simples y no convertibles en acciones.

Tal compromiso podrá, o no, estar avalado o garantizado por otra entidad financiera del país o banco del exterior, y emitido en distintas clases con términos y condiciones específicos diferentes.

En sus emisiones previas, utilizó la mayor parte de lo obtenido para financiar las líneas de créditos que ofrece a sus clientes, como los préstamos personales e hipotecarios.

No es la única entidad que anunció la emisión de nuevas ON. También lo hicieron los bancos Supervielle (hasta $3.500 M), Santander ($1.800 M), Hipotecario (hasta $2.300 M) y el Comafi ($316 M) entre otras.

¿El destino? En todos los casos, capital de trabajo, inversiones en activos físicos, refinanciación de pasivos, integración de aportes de capital y el otorgamiento de préstamos.

Sobre ruedas

Como Telecom, YPF y BBVA, planea su salida a los mercados un nutrido grupo de financieras controladas por las terminales automotrices.

En este último caso, el plan es seguir aprovechando la fuerte demanda de 0km y sustentarla a partir del lanzamiento de ON por hasta $12.000 millones de manera global.

Picaron en punta GPAT y Rombo, que son las financieras de General Motors y de Renault respectivamente. En conjunto, irán por $6.000 millones ($3.000 millones cada una).

En el caso de GPAT, si bien su directorio autorizó el lanzamiento de títulos todavía debe ser aprobado por la Comisión Nacional de Valores (CNV).

También Toyota, a través de su financiera, se decidió a ir en busca de plata fresca mediante el lanzamiento de obligaciones negociables simples, no convertibles en acciones, por un máximo de $2.500 millones.

Por su parte, FCA Fiat tiene como objetivo emitir ON por hasta $1.860 millones (u$s100 millones).

En tanto, Mercedes-Benz Compañía Financiera emitirá un programa global de estos títulos por hasta $1.200 millones.

Sector energético, en plena reestructuración

Al igual que las financieras de automotrices, bancos, telefónicas y las petroleras, empresas del rubro gasífero buscarán asegurarse fondeo. En especial, tras los cambios regulatorios y la recomposición tarifaria.

La última en anunciar el lanzamiento de una ON ha sido Metrogas, que apunta a $11.200 millones (u$s600 millones) para iniciar el proceso de reestructuración de su deuda. El prospecto para colocar estas ON ya quedó definido por el directorio a principios de noviembre, si bien se aguarda la fecha de emisión.

El dinero será utilizado también para financiar capital de trabajo e inversiones en activos físicos. Sin embargo, el mismo prospecto les advierte a los inversores sobre factores de riesgo vinculados con el país y con la propia situación de la distribuidora, cuyo endeudamiento ronda los $3.000 millones.

Su deuda obedece a las obligaciones negociables emitidas en el marco del acuerdo homologado de su concurso preventivo, luego de que en 2010 entrara en default.

Hoy día, Metrogas ya opera sin ese fantasma en su actividad, que es la de brindarle el servicio de distribución de gas a unos 2,3 millones de clientes.

Otro caso en este sector es el de Transportadora de Gas del Sur (TGS), que apunta a obtener más de $13.000 millones (u$s700 millones).

Es una de las dos principales empresas transportistas de gas del país (la otra es TGN) y está controlada por Compañía de Inversiones de Energía S.A. (CIESA), que posee el 51% del capital social. El resto cotiza en las Bolsas de Comercio de Buenos Aires y Nueva York.

A su vez, los accionistas de CIESA son Pampa Energía con el 50%. El otro 50% pertenece al Grupo Inversor Petroquímica (vinculado con la familia Sielecki), WST (integrante del Grupo Werthein) y PCT.

Gran parte de ese dinero será destinado a sus nuevos negocios, como es el desarrollo de proyectos de generación y comercialización de energía eléctrica, o a sumar participación en el segmento del “midstream”.

Se trata de sectores que son parte del core business de su principal accionista, Pampa Energía -comandada por Marcelo Mindlin- que explota yacimientos petroleros. Además, es el dueño de varias compañías eléctricas, como Edenor, y de centrales energéticas.

Camuzzi Gas Pampeana también apuntará a conseguir hasta $5.500 millones, vía obligaciones negociables.

Su directorio -encabezado por importantes referentes, como Alejandro Macfarlane o Guillermo Stanley-, presentará la propuesta de emisión de títulos en una asamblea de accionistas el 18 de febrero.

La apuesta del consumo
En el caso de empresas vinculadas con el consumo, se destacan algunos ejemplos como los de Mastellone, Newsan y Quickfood.

Si bien operan en diferentes áreas, tienen como común denominador financiar a sus clientes, que aprovechan ofertas, descuentos, promociones y cuotas con tarjetas de crédito para comprar.

Newsan, empresa que produce y comercializa artículos de electrónica y electrodomésticos, buscará $4.000 millones a través de dos programas de ON: un será en pesos, tasa variable y 18 meses; otro, en dólares a tasa fija y 36 meses.

Si bien en conjunto suman u$s20 millones, son series que pueden ampliarse hasta los u$s50 millones.

Mastellone, en tanto, aprobó los términos de un programa global por hasta $9.300 millones (u$s500 millones), simples no convertibles en acciones.

Los fondos los canalizará principalmente a inversiones en activos físicos que posee en el país, a la integración de capital de trabajo y a refinanciar pasivos.

La mayor parte del capital de Mastellone está en manos de Arcor, que ejecutó en noviembre su opción de compra de acciones pagando u$s5,2 millones (12 M de acciones), cifra con la que alcanza -junto a Bagley Brasil-, el 40% del capital.

Quickfood tiene en los mercados ON por hasta $150 millones que vencen en 2021 y otra serie por hasta $50 millones que concluye en diciembre 2019.

Las dos forman parte de un programa mayor por hasta $1.800 millones, o u$s100 millones, que fue aprobado el 1 de diciembre pasado.

Con este listado sobre la mesa, es claro que no sólo el Gobierno requiere de fondos frescos. Y es por eso que muchos analistas ya están hablando del “crowding out”.

En la jerga financiera, este concepto refiere al desplazamiento del sector privado por parte del Estado en la toma de créditos. Una suerte de puja por conquistar la billetera de los inversores que se irá intensificando este año.

Fuente:http://www.iprofesional.com

Banner Apymel