Es uno de los factores decisivos para el cierre de tambos en Entre Ríos, afirmó la Farer. El año pasado cerraron 49 tambos y hubo una pérdida de 14.782 vacas. También influyeron la falta de rentabilidad y el factor climático.
Según un informe elaborado en 2020 por la Dirección General de Estadísticas y Censo de Entre Ríos, la provincia es la cuarta productora de leche y representó el 3,5% de la producción a nivel nacional.
Más allá de la relevancia del sector en la cadena productiva, entre finales de 2023 y el primer semestre de 2024, la industria láctea de Entre Ríos estuvo atravesada por una crisis vinculada a la falta de rentabilidad en variables como precios, producción de leche, comercialización y venta en rodeos de tambo.
El saldo de esta coyuntura se reflejó durante 2024 con el cierre de 49 tambos y la pérdida de 14.782 vacas, según un informe realizado por la Federación de Asociaciones Rurales Entrerrianas (Farer) que se obtuvo en la última vacunación de aftosa.
“El primer desafío en relación a 2024 es que no desaparezcan más productores”, advirtió en diálogo con Mirador Entre Ríos el delegado de la Mesa de Lechería en Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) por la Farer y coordinador de Lechería en CRA, Norberto Ferrari.
El dirigente observó que uno de los factores que aceleró esta sangría en las unidades productivas fue “la falta de recambio generacional de las empresas, por distintos motivos que se transformaron en comunes, de desaparición de tambos. Nuestro análisis era que la desaparición en tasa de tamberos tenía que ver con que no hay recambio generacional y que a las nuevas generaciones no les resulta una producción atractiva”.
“El primero respecto de 2024 es la estabilidad para los medianos y pequeños productores: es una de las categorías que más está desapareciendo. También estabilidad en los precios, por lo que hay que meterse en temas macroeconómicos, lo que va a ayudar a qué podamos ser previsores en las empresas tamberas. Si pudiéramos ser más previsibles a mediano plazo, es decir a cinco o seis años, porque se podría planificar crecer o no con rodeos y en abrir nuevos tambos”.
“Y tranqueras adentro, el principal desafío de la lechería es definir estrategias para saber cómo impacta el factor climático en las producciones, tanto las lluvias como las temperaturas extremas. Como tenemos muchos extremos, el tema climático está impactando más en nuestras producciones”.
“Habrá que hacer inversiones para mitigar esos factores climáticos. Aunque si no tenemos previsibilidad y crédito en la producción primaria, accesibles, acordes y a largo plazo, va a ser difícil mejorar la productividad de nuestros tambos. Hay empresas, con espaldas grandes, que están trabajando en infraestructura para el confort animal”, describió el dirigente ruralista.
Además, consideró que en materia institucional, la lechería “está con políticas a la deriva; faltan decisiones políticas. Esa política se debería planificar desde el ámbito de la secretaría de Producción o desde la Dirección de Lechería”.
Indicadores que preocupan
El ingeniero agrónomo brindó algunas pautas para entender las razones de la crisis que viene afectando a la cadena láctea en Entre Ríos.
En primer lugar recordó que “la caída venía siendo del 3% y el año pasado pasó a ser del 5%, y encima con menos vacas: lo que pasaba es que desaparecen productores, pero las vacas productivas quedaban. Fue un año muy malo, sobre todo el fin de 2023 y principios de 2024. Después se acomodó de mitad de año para adelante, arrastrado por problemas climáticos”, sostuvo.
“No es una producción desde lo empresarial muy tentadora para alguien que no está en el tema, pero a su vez el problema fue que financieramente no estaban bien los productores. Entonces empezaron a vender vacas para tapar los problemas financieros, hasta que tuvieron que vender el tambo”.
Proyecciones
En cuanto a las proyecciones para el primer semestre de 2025, la Farer confía en un crecimiento de la actividad, especialmente a nivel productivo.
“Los primeros seis meses de 2025 es probable que crezca en comparación con 2024, pero me parece que después se va a complicar. No sé cómo vamos a estar climáticamente y cómo vamos a estar con las reservas. Todavía no se está pasando por un excelente momento la lechería como para anunciar que va a crecer”.
“Estamos recuperando financieramente una pérdida muy grande que venimos teniendo. Salvo los grandes productores, no están dulces como para producir más que el año pasado”.
Fuente: https://www.ellitoral.com/