Un neurólogo español explicó cómo las propiedades de este alimento pueden producir alteraciones irreversibles en las funciones cognitivas.
El queso es un alimento ampliamente consumido en todo el mundo debido a su alto contenido de proteínas, vitaminas y minerales esenciales. Sin embargo, recientes estudios científicos señalaron que ciertos tipos podrían estar relacionados con el deterioro cognitivo y la pérdida de memoria.
Según reveló el neurólogo Dr. Mill Etienne, quien habló con la revista española Aol, los quesos ultraprocesados, como aquellos que vienen envueltos individualmente en los supermercados, el queso cheddar y los que son untables, pueden tener efectos negativos en la memoria. Esto se debe a que estos productos contienen aditivos artificiales como el diacetilo, una sustancia química que se utiliza para dar sabor y que es asociada con enfermedades neurodegenerativas.
El diacetilo puede acelerar el daño cerebral al aumentar la producción de proteínas beta amiloides, las cuales están relacionadas con la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia. Además, su consumo excesivo podría contribuir a enfermedades cerebrovasculares y al deterioro cognitivo progresivo.
Estudios compartidos por el Ministerio de Ciencia e Innovación de España demostraron que la salud intestinal influye directamente en el funcionamiento del cerebro. “La microbiota intestinal regula diversas funciones fisiológicas y, si resulta alterada, puede contribuir al desarrollo de enfermedades metabólicas, mentales y autoinmunes”, explicó Yolanda Sanz, investigadora que lidera el grupo de Ecología Microbiana, Nutrición y Salud en el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC), en su escrito titulado “La conexión entre el intestino y el cerebro puede proteger la salud mental”.
Por esta razón, se debe tener en cuenta que los quesos ultraprocesados suelen contener altos niveles de grasas saturadas y aditivos, lo que puede afectar negativamente la microbiota intestinal y, en consecuencia, en el rendimiento cognitivo. Por otro lado, los quesos naturales y poco procesados, como el queso fresco o la ricota, son una opción más saludable para quienes buscan cuidar sus funciones cognitivas.
Para evitar los efectos negativos en la salud cerebral, los expertos recomiendan:
- Elegir quesos naturales y bajos en grasas saturadas.
- Evitar quesos ultraprocesados con aditivos artificiales.
- Mantener una dieta equilibrada y rica en alimentos beneficiosos para el cerebro, como frutos secos, pescado y vegetales de hoja verde.
Fuente: La Nación