Roberto Perracino, presidente de la Mesa de Productores Lácteos de Santa Fe (MEPROLSAFE), analiza en esta entrevista la compleja situación que atraviesa el sector primario frente a un escenario de sobreproducción y estancamiento de precios.
El riesgo de la sobreproducción en primavera
Perracino advierte sobre la llegada de un “tsunami de leche” para la próxima primavera debido a las buenas condiciones biológicas (pariciones y reservas de forraje). Paradójicamente, el sector teme que un récord de producción derive en una crisis de precios de quebranto para los tamberos.
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Advertencia gremial: MEPROLSAFE y Carsfé han sugerido a los productores ser cautelosos con el aumento de la producción. Recomiendan, por ejemplo, vender excedentes de granos (maíz o soja) en lugar de destinarlos íntegramente a aumentar la producción de leche, para evitar que la sobreoferta hunda aún más los precios.
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Ciclos recurrentes: El dirigente señala que la historia argentina muestra que años de récord productivo suelen coincidir con el cierre masivo de tambos debido a la caída de precios.
Desfasaje entre precios y costos
La rentabilidad del tambero se encuentra en niveles críticos, con ingresos que apenas cubren la subsistencia.
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Precios estancados: El precio pagado al productor se encuentra prácticamente congelado desde mediados de 2025 (entorno a los $475 – $495), mientras que la inflación y los costos operativos han seguido subiendo,
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Costos al alza: Los insumos, el combustible y la logística han encarecido el sistema productivo, especialmente tras enfrentar tres años previos de sequía y la plaga de la “chicharra” en el maíz.
Carga impositiva y reforma necesaria
Uno de los puntos más críticos señalados es la distorsión de precios que genera el Estado a través de los impuestos.
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Peso del Estado: Entre un 38% y 42% del precio final que paga el consumidor en góndola son impuestos.
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Pedido de baja del IVA: Perracino sostiene que bajar el IVA no solo beneficiaría el bolsillo del consumidor y aumentaría el consumo, sino que también ayudaría a transparentar la cadena y reducir el alto porcentaje de comercialización “en negro” que hoy existe por la excesiva presión fiscal.
El mensaje final es de alerta: sin reglas claras en la libertad de mercado, el crecimiento productivo corre el riesgo de financiar a otros eslabones de la cadena a costa de la quiebra del productor primario.















































