Uruguay alcanzó en 2025 récord de producción y remisión de leche, consolidando su liderazgo lácteo pese a presión de precios y retos estructurales.
El Instituto Nacional de la Leche (INALE) confirma que 2025 fue un año histórico para Uruguay con niveles de leche remitida a la industria sin precedentes.
Según los últimos datos oficiales del INALE, Uruguay cerró 2025 con un volumen de leche entregada a la industria superior a cualquier registro previo, marcando un hito en la historia productiva del país. El análisis estadístico indica aumentos tanto en los envíos mensuales como en el acumulado anual, reflejando una dinámica productiva favorable en los tambos nacionales.
El crecimiento sostenido en la remisión de leche cruda hacia los complejos industriales —medida clave para dimensionar la producción efectiva del sector— apunta a cifras anuales que superan los 2.100 millones de litros, con marcas mensuales que rivalizan con los mejores meses de la última década. Esto sitúa a Uruguay como uno de los países con mayor consistencia productiva en Sudamérica, pese a condiciones de mercado complejas.
Este récord productivo se da en un contexto donde la industria láctea uruguaya también enfrenta presiones en los precios internacionales de leche en polvo y otros derivados, que en diciembre de 2025 se ubicaron por debajo de los valores del año anterior. Los precios de exportación son un factor central para mantener la rentabilidad tambera y la competitividad externa de los lácteos uruguayos.
Pese a los buenos números en volumen, el sector enfrenta desafíos estructurales, como la pérdida de tambos y un entorno de costos crecientes que pueden erosionar el ingreso de productores de menor escala. Este fenómeno pone de manifiesto que el crecimiento agregado no siempre se traduce en sostenibilidad homogénea para todos los actores de la cadena.



















































