La cooperativa láctea emplea a más de 100 trabajadores en la planta industrial que funciona en Tarariras.
Cierre de la Planta de Calcar en Tarariras
La cooperativa láctea Calcar anunció el cierre definitivo de su planta industrial en Tarariras, donde laboran más de 100 personas. Esta noticia se dio a conocer el martes y se suma al cierre de su planta en Carmelo, que ocurrió el año pasado.
Inicialmente, Calcar había decidido concentrar su producción en Tarariras para intentar salvar la planta, utilizando Carmelo para la maduración y comercialización de productos. Sin embargo, esta nueva decisión representa un duro golpe para numerosas familias en el sector lácteo, a pesar de su ingreso en el Fondo de Reconversión de la Industria Láctea (FRIL).
La planta de Tarariras, que ha estado funcionando, procesó leche enviada el día anterior. Según fuentes políticas y empresariales, la situación económica de la cooperativa ha sido deficitaria por varios años, acumulando deudas con el sistema financiero, organismos públicos y productores. Recientemente, varios productores decidieron enviar su producción a otras industrias lácteas debido a atrasos en los pagos, lo que afectó el 60% del volumen de leche procesado por Calcar.
El FRIL otorgó partidas a Calcar, pero no fueron suficientes para resolver sus problemas financieros. En una reunión con autoridades del gobierno nacional, los miembros de la cooperativa confirmaron que el cierre de la planta en Tarariras era «irreversible».
El cierre de la planta de Carmelo, que se inició a finales de 2022, llevó a la suspensión de empleo para cerca de 50 trabajadores. Los rumores sobre este cierre se intensificaron a medida que la crisis se hacía más evidente. En abril de 2023, la directiva de Calcar comunicó a los trabajadores el inicio del proceso de cierre.
El proyecto presentado ante el FRIL, que recibió 2,5 millones de dólares para inversiones y 1,8 millones para desvincular a 90 trabajadores de Carmelo, no logró mejorar la situación de la cooperativa. Finalmente, el cierre de la planta de Carmelo se concretó en abril de 2024, un año antes del cierre de Tarariras.