AUTORES:
Tatiane Teixeira Tavares
Investigador nivel I del Instituto Lácteo Cândido Tostes – EPAMIG-ILCT.
Clarice Coimbra Pinto
Máster en Ciencia y Tecnología de la Leche y los Productos Lácteos – Universidad Federal de Juiz de Fora.
Rafaela Teixeira Rodrigues do Vale
Ingeniero de Alimentos (UFCG), Máster y Doctor en Ciencia y Tecnología (UFV-DTA), Profesor Coordinador del Centro de Estudios del Queso (NEQue) del IF Sudeste MG Rio Pomba.
Claudety Barbosa Saraiva
Claudety Barbosa Saraiva – Profesora PhD e Investigadora del Instituto Lácteo Cândido Tostes/EPAMIG.
José Antonio de Queiroz Lafetá Junior
Profesor/investigador del Instituto Lácteo Cândido Tostes – EPAMIG-MG.
La sostenibilidad se ha convertido en un elemento central de la competitividad en la industria alimentaria, especialmente en los productos de origen animal. La Unión Europea, los mercados asiáticos y las redes minoristas globales han intensificado los requisitos relacionados con el carbono incorporado en los alimentos (FAO, 2022). En Brasil, la cadena láctea enfrenta desafíos adicionales debido a la heterogeneidad productiva, la variabilidad regional y la creciente presión para demostrar un bajo impacto ambiental (EMBRAPA, 2023).
Entre los productos lácteos, el queso destaca porque su procesamiento implica sólidos, energía, envasado y refrigeración, lo que resulta en una compleja matriz de emisiones. Por lo tanto, comprender la huella de carbono de este producto es fundamental para orientar las mejoras tecnológicas, las decisiones de compra de equipos, las relaciones con los productores y las estrategias de mercado.
La importancia de la huella de carbono en la producción de queso.
Estudios internacionales indican que la cadena láctea puede representar entre el 20 % y el 30 % de las emisiones totales del sector agrícola, considerando la producción primaria, el procesamiento y la distribución (IDF, 2021). En este contexto, la producción de queso presenta un perfil de emisiones concentrado en la fase primaria de la explotación, que generalmente representa entre el 70 % y el 90 % del total (LINHARD et al., 2022). Esta predominancia se debe a que las dos principales fuentes de gases de efecto invernadero en la producción lechera son el metano entérico, generado durante la digestión en las vacas, especialmente en la fermentación que tiene lugar en el rumen, y la gestión del estiércol, que puede liberar tanto metano como óxido nitroso, según las condiciones de almacenamiento y tratamiento.
La creciente adopción de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) por parte de la industria láctea en Brasil refuerza la importancia de metodologías estandarizadas que demuestren mejoras reales. Esto es especialmente relevante para las empresas exportadoras y aquellas que asumen compromisos voluntarios para reducir su impacto climático. Además, la medición de la huella de carbono permite identificar cuellos de botella en la producción y orienta las inversiones en tecnologías bajas en carbono, como sistemas de gestión de residuos más eficientes, dietas equilibradas para reducir el metano entérico y mejoras en el bienestar animal.
Medición de la huella de carbono: metodologías y consideraciones
La evaluación de la huella de carbono de los productos lácteos depende de estándares reconocidos internacionalmente, pasos bien definidos para la preparación del inventario y la atención a los errores metodológicos que pueden comprometer la comparabilidad de los resultados. La Tabla 1 resume los elementos principales que deben considerarse para desarrollar estudios sólidos y transparentes .
Tabla 1. Normas, pasos esenciales y errores comunes en la medición de la huella de carbono.
| Categoría | Elementos | Descripción |
| ISO 14067 e ISO 14040-44 | Marco formal para la evaluación del ciclo de vida (ACV) y el cálculo de la huella de carbono. | |
| Normas principales | Protocolo de GEI – Estándar de producto | Un método ampliamente utilizado por las industrias para la gestión de inventarios corporativos y de productos. |
| PAS 2050 | Referencia específica para productos alimenticios, con especial atención a la estandarización. | |
| Pasos esenciales para el inventario | Unidad funcional | Generalmente se define como 1 kg de queso. |
| Definición del alcance | Abarca desde la cuna hasta la puerta de entrada, de puerta a puerta o desde la cuna hasta la tumba. | |
| Recopilación de datos primarios | Energía, vapor, limpieza in situ (CIP), refrigeración, maduración y suministros de fábrica. | |
| Factores de emisión y créditos | Cálculo de emisiones y créditos por subproductos, como el suero de leche. | |
| Modelado | Realizado en SimaPro, OpenLCA, GaBi o en hojas de cálculo estructuradas. | |
| Errores comunes | Factores genéricos | Uso de factores de emisión amplios o inadecuados. |
| Mezcla de alcances | Combinación inadecuada de los límites del sistema sin transparencia. | |
| Pérdidas no contabilizadas | Falta de datos sobre pérdidas en el procesamiento industrial. | |
| Crédito excesivo por subproductos | Sobreestimación de los beneficios asociados al suero. | |
| Comparaciones inapropiadas | Comparación entre diferentes tipos de queso sin controlar las variables de producción. |
Fuente: Por los autores, 2025.
La aplicación rigurosa de las directrices de medición hace que los resultados de la huella de carbono sean más fiables y comparables, lo que refuerza la credibilidad de las industrias y respalda las decisiones de mejora. Esta alineación metodológica también contribuye a una gestión climática más precisa a lo largo de toda la cadena de suministro láctea.
Puntos críticos de emisión en la producción de queso
Identificar las principales fuentes de emisión a lo largo de la cadena de producción es fundamental para comprender dónde se concentran los impactos climáticos del queso y, por consiguiente, dónde las intervenciones pueden generar la mayor reducción . Como se ilustra en la Figura 1, la mayor contribución se asocia con el metano entérico generado durante la fase de producción de leche, etapa que suele representar la mayor parte de las emisiones totales. Sin embargo, el procesamiento industrial también presenta componentes relevantes, como el consumo de energía térmica y eléctrica, la refrigeración en las cámaras de maduración, la necesidad de envases de alta barrera y el transporte refrigerado hasta el punto de venta.
Figura 1. Distribución porcentual de las emisiones en la producción de queso.
Fuente: Por los autores, 2025.
En conjunto, como lo confirma el gráfico de barras complementario (Figura 2) (75% explotación agrícola, 18% fábrica, 5% logística y 2% embalaje), estos elementos demuestran que la reducción de la huella de carbono depende tanto de mejoras en la explotación agrícola como de innovaciones en la industria . Por lo tanto, una lectura integral de los puntos críticos permite priorizar acciones y orientar estrategias de mitigación más eficaces a lo largo de toda la cadena.
Figura 2. Distribución porcentual estimada de las emisiones en la producción de queso.
Fuente: Por los autores, 2025.
Estrategias de mitigación
En el contexto de la producción lechera, prácticas como el manejo adecuado de los pastos , con mayor potencial de captura de carbono, junto con el uso de aditivos que reducen la formación de metano en el rumen, hacen que el sistema sea más eficiente desde una perspectiva climática. El tratamiento correcto del estiércol, mediante compostaje o biodigestión, también reduce las emisiones asociadas y puede generar biogás para reemplazar los combustibles fósiles. A esto se suma la importancia de la eficiencia productiva y reproductiva del rebaño, que diluye los impactos por unidad de leche y mejora el rendimiento general de la explotación.
En el ámbito industrial, el sector lácteo cuenta con un amplio margen para optimizar sus procesos. Las técnicas de reutilización del calor y las mejoras en los sistemas de refrigeración (como los enfriadores) reducen el consumo energético, mientras que la modernización de pasteurizadores, evaporadores y otros equipos térmicos aumenta la eficiencia operativa. La mejora del sistema CIP, con recuperación de soluciones químicas y ciclos más racionales, reduce tanto los insumos como el consumo de energía. Además, la minimización de las pérdidas en el corte y tratamiento del suero , así como el uso de energía fotovoltaica, refuerzan la importancia del procesamiento como punto clave para la mitigación.
En Logística y Marketing, el rediseño de los envases, orientado a reducir su peso y aumentar su reciclabilidad, disminuye las emisiones asociadas a la fabricación y la eliminación de residuos. La adopción de vehículos refrigerados más eficientes y el uso de herramientas de enrutamiento para optimizar las distancias recorridas reducen las emisiones en el transporte, una fase que a menudo se subestima pero que resulta fundamental en las cadenas de suministro refrigeradas.
Al observar la Figura 3 y el conjunto de estas acciones, queda claro que la mitigación depende de un enfoque sistémico. Cuando la producción agrícola, la industria láctea y la logística avanzan simultáneamente en eficiencia, energía limpia, reducción de pérdidas y mejor utilización de los recursos, el resultado es una reducción más consistente y verificable de la huella de carbono del queso, lo que fortalece la reputación, la competitividad y el compromiso climático de toda la cadena.
Figura 3. Oportunidades para reducir las emisiones a lo largo de la cadena de suministro de leche.
Fuente: Por los autores, 2025.
La figura ofrece una visión general integrada de las principales medidas de mitigación, desde la explotación agrícola hasta el mercado. Sirve como plan de acción, demostrando que la reducción de la huella de carbono no depende de una única intervención, sino de una combinación coordinada de estrategias en cada etapa de la cadena de suministro.
Comunicación responsable
A medida que crece la demanda de productos sostenibles, también aumenta la necesidad de una comunicación clara, honesta y técnicamente precisa sobre el impacto ambiental. En el contexto de la huella de carbono de los quesos y otros productos lácteos, la divulgación inadecuada de los resultados puede dar lugar a interpretaciones erróneas, socavar la credibilidad de las empresas e incluso constituir ecoblanqueo , donde el mensaje sugiere un progreso ambiental mayor del que realmente se ha logrado. Por lo tanto, la comunicación siempre debe indicar explícitamente el alcance del estudio, como los límites del sistema y los límites del ciclo de vida, así como detallar las metodologías, las fuentes de datos y las limitaciones reconocidas.
Deben evitarse las afirmaciones absolutas, como « cero emisiones », ya que simplifican un tema inherentemente complejo y pueden inducir a error a los consumidores. La adopción de verificaciones independientes, certificaciones reconocidas y referencias a un año de referencia medible refuerza la transparencia y permite realizar un seguimiento de las mejoras reales a lo largo del tiempo. Por último, unas prácticas de comunicación sólidas no solo fortalecen la confianza pública, sino que también contribuyen a posicionar a la industria láctea de forma responsable en mercados cada vez más conscientes de la integridad ambiental.
Para garantizar que la comunicación climática de la industria láctea sea verdaderamente responsable, es fundamental adoptar criterios mínimos de transparencia y precisión . La Figura 4 presenta una lista de verificación práctica que ayuda a las empresas a evaluar la solidez de sus declaraciones ambientales, evitando mensajes vagos, comparaciones injustas o afirmaciones sin fundamento técnico. Este conjunto de elementos sirve como guía rápida para fortalecer la credibilidad de la información divulgada a los consumidores y reducir el riesgo de prácticas interpretadas como ecoblanqueo.
Figura 4. Lista de verificación contra el ecoblanqueo en productos lácteos.
Fuente: Por los autores, 2025.
Casos de referencia
Las experiencias nacionales e internacionales demuestran que la medición estructurada de la huella de carbono puede generar resultados concretos en la reducción de emisiones y la mejora de la gestión ambiental de la cadena láctea . En el contexto europeo, las iniciativas coordinadas por entidades como DairyNL demuestran que la aplicación sistemática del análisis del ciclo de vida a los quesos curados ha permitido identificar puntos críticos e implementar acciones capaces de reducir las emisiones en aproximadamente un 20 % en una década (DairyNL, 2021). Por otro lado, las fábricas de queso suizas han invertido en soluciones de energía renovable, como sistemas de calefacción y refrigeración geotérmica, reduciendo la dependencia de los combustibles fósiles en las etapas de maduración y almacenamiento, que tradicionalmente consumen mucha energía (Philipp, 2016).
En Brasil, los esfuerzos de innovación climática han avanzado principalmente a través de programas de investigación y transferencia de tecnología. Embrapa, por ejemplo, lleva a cabo proyectos centrados en el desarrollo de sistemas de producción de leche con bajas emisiones de carbono , integrando el manejo de pastos, mejoras nutricionales y prácticas de gestión de residuos en modelos que buscan simultáneamente reducir las emisiones y aumentar la eficiencia (Moretti y Ferreira, 2021). Además, algunas lecherías en Minas Gerais han estado probando inventarios del ciclo de vida con un enfoque integral para líneas premium, lo que les permite mapear las emisiones desde la granja hasta la puerta de la fábrica (Dos Santos, 2024). Estos estudios han servido de base para revisiones de eficiencia energética, optimización de procesos y la formulación de estrategias de descarbonización más alineadas con las demandas del mercado.
La figura 5 funciona como un pequeño mapa climático del mundo del queso, donde las cuatro barras alineadas revelan cómo cada variedad tiene una «huella de carbono» distinta, debido principalmente a las diferencias en la cantidad de leche necesaria, el tiempo de maduración y la energía involucrada en las etapas de producción. La mozzarella presenta la huella de carbono más baja, lo que refleja su proceso corto y menos intensivo.
Los quesos Minas padrão y prato ocupan posiciones intermedias, lo que demuestra que niveles moderados de maduración y procesamiento aumentan la intensidad por kilogramo de producto. El parmesano, por otro lado, es el que más exige, ya que su larga maduración y alta concentración de sólidos implican que cada kilogramo requiere más leche y energía, incrementando así sus emisiones totales. Esta comparación, si bien se basa en valores simulados o estimados de la bibliografía, ofrece una visión general rápida y visual de las diferencias estructurales entre los distintos tipos de queso y ayuda a contextualizar por qué las estrategias de descarbonización pueden variar considerablemente entre categorías.
Figura 5. Huella de carbono por tipo de queso: análisis comparativo con valores simulados.
Fuente: Por los autores, 2025.
Conclusión
La evaluación de la huella de carbono del queso se está consolidando no solo como un requisito del mercado, sino también como una herramienta estratégica para reducir costes, aumentar la eficiencia y generar una ventaja competitiva. La integración entre las explotaciones ganaderas, la industria y la venta minorista resulta fundamental para la mejora continua, especialmente en un contexto de creciente presión climática. Fomentar la transparencia y evitar prácticas de comunicación engañosas es crucial para la credibilidad y la competitividad en el sector lácteo.
Expresiones de gratitud
Los autores expresan su agradecimiento a las instituciones que contribuyeron directamente a la realización de este trabajo, como la Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de Minas Gerais (FAPEMIG) y la Compañía de Investigación Agrícola de Minas Gerais – Instituto Lechero Cândido Tostes (EPAMIG-ILCT).
Referencias bibliográficas
CARVALHO, PC et al. Sistemas de pastoreo y secuestro de carbono. 2021.
DAIRYNL. Sostenibilidad en el sector lácteo holandés. 2021.
DE HAAN, MHA; VERLOOP, J. Reducción del impacto ambiental en el sector lácteo holandés con la herramienta ANCA. 2021.
DOS SANTOS, Franciane Gabrielle et al. Evaluación del ciclo de vida ambiental y económico de la producción lechera en un sistema de establo con compost. 2024.
EMBRAPA. Informe sobre la sostenibilidad de la leche en Brasil. 2023.
FAO. Impactos climáticos de los productos ganaderos. 2022.
IDF – Federación Internacional de la Lechería. Perspectivas de sostenibilidad del sector lácteo. 2021.
LINHARD, M.; et al. Evaluación del ciclo de vida de los productos lácteos. 2022.
MORETTI, Celso Luiz; FERREIRA, Tiago Toledo. Agricultura baja en carbono en Brasil. AgroANALYSIS, vol. 41, n.º 4, págs. 23-24, 2021.
PHILIPP, Matthias et al. Estructuras óptimas de suministro de energía para emplazamientos industriales en diferentes países considerando las transiciones energéticas: Estudio de caso de una fábrica de queso. 2016.
Fuente: https://www.milkpoint.com.br/
















































