Más de 388.000 productores participan en la cadena láctea peruana, mientras el consumo per cápita sigue por debajo de los niveles sugeridos por la FAO.
La producción de leche fresca en Perú alcanza actualmente las 2,2 millones de toneladas anuales, consolidando a la actividad como uno de los pilares del sector pecuario nacional.
Según datos del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), más de la mitad de la leche producida en el país se destina a la elaboración de quesos y otros productos lácteos con valor agregado.
La cadena láctea involucra a más de 388.000 productores y representa el 12,1% del valor bruto de la producción pecuaria peruana, reflejando su importancia económica y social para miles de familias rurales.
Entre las principales regiones productoras destaca Cajamarca, que concentra el 17,8% de la producción nacional de leche. Le siguen Lima, Arequipa, La Libertad y Puno, que conforman las zonas más relevantes para la actividad lechera del país.
A pesar de estos niveles de producción, el consumo continúa siendo uno de los principales desafíos para el sector.
La diferencia evidencia un amplio margen de crecimiento para el mercado interno y plantea desafíos vinculados al acceso, la nutrición y la promoción del consumo de productos lácteos.
El sector considera que aumentar el consumo podría generar beneficios tanto para la salud de la población como para el desarrollo de la producción nacional, fortaleciendo una actividad que involucra a cientos de miles de productores en todo el país.
Con una producción consolidada y una demanda interna aún por desarrollar, la lechería peruana enfrenta el reto de cerrar la brecha entre el consumo actual y los niveles recomendados a nivel internacional.
Fuente: Agraria.pe



















































