El sector lácteo paraguayo atraviesa una etapa de expansión industrial, interés extranjero y crecimiento del valor agregado en productos como yogures y suero en polvo.
La cadena láctea paraguaya atraviesa un proceso de transformación marcado por nuevas inversiones, modernización industrial y un creciente interés de capitales extranjeros por la producción de leche en el país.
En el marco del Día Mundial de la Leche, referentes del sector destacaron el potencial de crecimiento de una actividad que ya produce cerca de 900 millones de litros anuales y que se consolida como uno de los motores de la economía agroindustrial paraguaya.
Según datos de la Cámara Paraguaya de Industrias Lácteas (Capainlac), las siete principales industrias del país procesan más del 80% de la leche formalizada, posicionando al sector como un actor clave para el empleo, la industrialización y el abastecimiento interno.
El presidente de Capainlac, Erno Becker, afirmó que Paraguay comienza a captar la atención de inversionistas internacionales debido a sus condiciones competitivas para la producción primaria de leche. Entre los países interesados mencionó a Nueva Zelanda y Países Bajos.
Además del interés en la producción de leche cruda, el sector también analiza nuevos proyectos industriales, entre ellos la posible instalación de una planta de suero en polvo, una categoría que podría ampliar la capacidad de industrialización y diversificación de la lechería paraguaya.
Las inversiones actuales también están orientadas hacia productos de mayor valor agregado, especialmente dentro del segmento de yogures funcionales, hiperproteicos y sin lactosa, adaptados a las nuevas demandas del consumidor.
Uno de los casos destacados dentro de la evolución industrial del sector es el de la Cooperativa La Holanda Ltda., propietaria de la marca Lactolanda. La empresa pasó de procesar 5.000 litros diarios en 1982 a superar actualmente los 1,4 millones de litros por día.
Según su gerente general, Bernie Friesen, más del 50% de la leche procesada en Paraguay pasa actualmente por la cooperativa y se comercializa bajo la marca Lactolanda.
El impacto económico del sector también se refleja en el empleo. Desde Capainlac estiman que la cadena láctea involucra alrededor de 28.000 personas entre producción primaria, industria, comercio, distribución y servicios asociados.
A su vez, el Ministerio de Agricultura y Ganadería calcula que unas 15.000 familias dependen directamente de la actividad láctea en Paraguay.
En materia de comercio exterior, los datos oficiales indican que las exportaciones de productos lácteos alcanzaron 4.700 toneladas y USD 15,6 millones al cierre de febrero de 2026.
Con inversiones, innovación y crecimiento industrial, la lechería paraguaya busca consolidarse como uno de los sectores agroindustriales con mayor proyección dentro de la economía del país.
Fuente: LN



















































